Las mujeres y los códigos femeninos

Puta madre.

Puta madre.

 

Todos los individuos de esta sociedad se manejan por códigos. Es la clave para vivir en armonía, encarcelar a los salvajes y a los indisciplinados que quieran atentar contra la paz colectiva.

Cuando los círculos sociales son más pequeños, dichos códigos se vuelven más precisos y resultan claves para cada relación humana. Para empezar, ¿qué coño es un código? vamos con el significado. Ayúdanos, RAE.

“Combinación de signos que tiene un determinado valor dentro de un sistema establecido.”

Las mujeres y más aún, una amistad entre mujeres, cuenta también con estos parámetros de signos y claves que no debes romper si es que quieres preservar a esa persona que ha sido tu confidente, eterna compañera de chupetas, jodas, rajes, viajes y aventuras exóticas junto a compañeros extraños. (Uy sí, wild one).

Aquí algunos cuantos. Son implícitos, pero a veces se nos pasan.

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6 tipos de chicos con los que jamás debes salir

6 tipos de chicos con los que jamas debes salir ruloza

No me responsabilizo por la estupidez de esta foto.

“Hay muchos peces en el mar” reza un dicho popular. Y es la tru de las trus. Pero como a veces eres medio bestia o ya…’desafortunada’, pescas justos aquellos pecesitos que, al comerlos solo te darán un sabor desagradable al paladar.

Aquí, una lista de 6 tipos de chicos (dudo que se puedan llamar “hombres”) con los que NEVER debes involucrarte sentimentalmente. I mean: NEVER.

1. El “too-good-to-be-true”: Veamos. Es un buen chico, es cierto. Excelente hijo, mejor amigo de todos, incondicional para las personas cercanas, sonrisa del millón, confiable, divertido, inteli…ah esperen. Me cansé de dar cumplidos. Sí, este chico es perfecto. Entonces ¿cuál es el maldito problema? ¡Que es perfecto! Y realmente, amiga, con lo desastrosa que eres y todos tus relationship issues y más mierdas que tienes en la cabeza, tu relación nunca podría funcionar con él.  ¿Por qué? Porque él sería tan perfecto que a ti te tocaría hacer todas las cagadas, lo que llevaría a que te sientas terrible y a conseguirte el infinito desprecio y desaprobación de todos sus amigos en común. Encima, te quedas #foreveralone y serían llamada #laSinAmigos. ¿Te das cuenta?

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Los 10 fails del amor

Porque siempre necesitas amigas que miren como la cagas.

Porque siempre necesitas amigas que miren como la cagas.

Cuando estás soltera, siempre hay alguien por ahí rondando el territorio (o sea, pulseando). Esos gilazos que te invitan al cine o a comer. También los amores pasados que vuelven de forma esporádica y casual. Pero como eres una flaca tan afortunada, cada situación amorosa en tu vida se convierte en un fuckin’ fail porque todo es tan irónico y jodidamente contradictorio. Aquí, algunos casos:

1) Le gustas al chico que no es tu tipo en lo absoluto: tiene ‘buenos sentimientos’ y toda esa mariconada. Te adora. Es del tipo que te va a recoger y te deja en tu casa. De los que se ponen en el lado derecho de la vereda para protegerte de las combis asesinas. De los que son considerados y te saben esperar. Pero oh wait…no te hace reír, no te soprende, ni siquiera intenta porque no sabe cómo. Le das una oportunidad. Se pone intenso. Huyes. Se siente usado. Se aleja. Estás triste. Sientes que te has portado mal, que lo quisiste querer, pero no supiste cómo porque tienes un carácter demasiado jodido y él te parece débil.

Se dejan de hablar. Te comienza a odiar. FAIL.

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Manual para ser lorna

Lorna en su máxima expresión.

Lorna en su máxima expresión.

First things first, juat? vamos a definir el significado de palabra “lorna”. ¿Qué significan estas cinco letras en el diccionario urbano limeño? (en otros países lo dicen?). Es una vaina más o mierda, así:

Lorna: dícese de una persona reverendamente estúpida sonsa, con poco criterio e imaginación, quedada y fundamentalmente imbécil sin capacidad de lograr entretención. (O sea, aburrido pe).

Ahora tú vas a decir “ah o sea, ¿tu te crees vivaza?”. Bueno, una cosa es no saber el valor de pi (3.1416 ignorante de la vida. Ya te veía estudiando los veranos para dar exámenes de rezagados) claro que no googlee esta repuesta por si acaso y otra cosa es alzar la mano para participar y decir que no sabes, sin siquiera indagar primero. Am I painting a picture? (Entiende pues, carajo)

Pero no sean tan crueles. Los lornas también tienen su corazoncito, también se enamoran y cantan canciones de Sin Bandera y Gianmarco (yo sé que escuchas eso por las noches mientras garúa, pegado a tu ventana. A mi no me engañas) pero como son un poco escasos de capacidad mental nunca o pocas veces se quedan con la chica que les gusta. Aquí, 10 pasos para hacer todo lo posible para que la huevona de tus sueños no esté contigo:

1. Haz preguntas estúpidas: está bien. Entiendo que te la quieres pegar de caballerito. Entiendo que le quieres poner filin al asunto porque tienes a la flaca por la cual babeas (peor que perro bulldog) a tu lado. Entiendo. Pero si están solos en un taxi regresando de madrugada a la casa de ella después de haber tomado unos tragos ponedores (que tu pagaste) y están en el asiento trasero del taxi y ella tiene cara de felicidad de pegateunpoquitomaspegateinpoquitomas y te da todas las señales, lo lógico, lo inteligente, lo sexy sería que te mandes y te la chapes (sin clemencia broder) pero no como tu eres un lorna y tus neuronas se ponen tan nerviosas que no hacen sinapsis físico corporal, vas a preguntar: “¿puedo darte un beso?”

*sonido de globo desinflándose*

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One, two, three – Parte II

1, 2, 3

Not only you and me

Got one eighty degrees        

And I’m caught in between

Llegaron al hotel, el primero que encontraron, no hay que hacerla larga. Pagaron, les dieron las llaves y el control de la tv que jamás sería prendida en toda la noche/madrugada (honestidad, ante todo).

Entraron al cuarto. Sí hay algo que puede ser incómodo, eso es: tres personas que quieren hacer un trío y no tienen ni la más puta idea de cómo empezarlo. Lalalalalala. Todos cantan y se hacen los cojudos.

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One, two, three – Parte I

Todo empezó con una reunión de amigos de universidad. Ninguno de los tres jamás imaginó que acabarían sobrios en la misma cama.

Hay gente en la vida con la cual “nunca se sabe” que “deja las cosas fluir” y fresh…y es así como terminan haciendo pendejada y media, que después (piensan) será un buen relato para los hijos.

Un buen fin de semana, unos patas deciden reunirse después de un tiempo sin verse. Eran un grupo de aproximadamente 6 personas. Unas chelas, un pisco, puchos (infaltables) comida chatarra (infaltable número 2) mucha risa y buen humor. Si bien no eran amigos de toda la vida, habían compartido momentos divertidos juntos, se hablaban por diversas redes sociales y todos estudiaban lo mismo. (Harta cosa en común).

Como las personas adultas y maduras que son comenzaron a jugar “botella borracha”.  Besito por aquí, besito por allá. “Dale una lamida en el cuello a Diego” “Ay no, qué vergüenza” “Ya, apúrate, tienes que bailarle súper sexy a Laura”. Porque eso es lo que hace la gente que tiene entre 21 y 26 años cuando se reúne: juegan a los besitos. Back in highschool.

Daniella, Alexandra y Mauricio eran los más relajados respecto a toda la situación de agarrar con gente que después iban a tener que ver en la universidad y con la que, compartían amigos en común. “Ya fue. Es un beso”. No se hacían paltas por nada, especialmente Daniella que, sin roche, decía que había incursionado en el mundo homosexual y que, efectivamente no le había ido nada mal.

Mauricio y Alexandra eran muy cercanos. Tenían la misma forma de pensar, a veces eran malas personas y les gustaba serlo. Sarcásticos y jodidos de mierda por naturaleza, practicaban el divertido oficio del “trolling”. Él advirtió todas las insinuaciones sexuales que Ale lanzaba a Daniella y desde ahí se formó un pacto: el chantaje de patas. Por él, ambas terminaron besándose más de una vez. Divertido observar, a veces.

La reunión terminó bien entrada la madrugada. Mauricio, Alexandra y Daniella despidieron a sus amigos. Caminaron hasta la Av. Arequipa. Se quedaron parados frente a una fila de taxis con una decisión que tomar.

–          Es tarde para ir a casa. ¿Qué tal si vamos a dormir a algún lado? – Mauricio miraba a Alexandra.

Risas everywhere.

–          Puede ser. No sé. ¿Tu qué dices?

–          Fresh ah.

–          Yo también fresh.

–          ¿Qué tal? – Mauri y Ale mirando a Daniella.

–          O sea, ¿yo tengo que decidir? – preguntó Daniella.

–          Sí.

–          Sí, porque ya pues, no sé. Tú dirás.

–          Yo digo que los veo bien positivos. – levantando una ceja. – Vamos.

Cruzaron la pista en dirección opuesta a Miraflores. No dijeron a dónde iban o qué iban a hacer, pero los tres lo sabían. Estaba en el ambiente. Era un acuerdo tácito, esos que se pactan en silencio, como leyéndose las mentes y las expresiones faciales: iban a tener un trío.

Now that you got it right 
Bring love and it’ll make it alright 
Bring love and we’ll take it tonite 

Mi gran noche

Pasa en la vida que existe esa persona a la cual le tenemos muchas ganas. Nos podemos haber acostado con otros seres humanos, haber probado nuevas lenguas, sabores, sensaciones y diferentes tipos de clímax  y maneras de llegar al orgasmo. Pero siempre queda el recuerdo de aquella persona con la cual (y esto es lo más trágico) siempre quisiste, pero por cosas de los astros que escapan de tu control de simple mortal, no pudiste concretar la situación.

Entonces, un día te llama y te dice que vayas a su casa, que quizá  puedan pasar la noche. Y en tu cabeza comienza a sonar esa canción ridícula y precisa de Raphael “Qué pasará, qué misterio habrá, puede ser mi gran noche lai lai lai lai”. Es la oportunidad que has estado esperando durante tanto tiempo, solo tienes un pensamiento: No la cagues.

Llegas a la casa de la persona en cuestión y cómo eres tan lorna y quieres hacerlo todo bien, compras donuts para que coman felices antes de lo esperado con tanto anhelo. De pronto, deciden que el vino combina perfectamente con las bolitas circulares llenas de azúcar. Entonces, sientes que todo comienza a fluir. Sí, todo. If you know what I mean.

El vino, el azúcar, los labios, la cama, la ropa que falta, los roces, la piel. Sientes un toque de nervios, pero nada que no puedas controlar. Todo te está estimulando, dejas que tomen la guía porque así es mejor, a veces. Lengua, besos. Orgasmo. Sí.

Pasan la noche, aparentemente todo bien. Estás feliz. Por fin: YOU DID IT. Vas a tu estúpida práctica de la universidad que no puedes perder ni por quedarte durmiendo un poco más en la cama dónde pasó everything last night.

A continuación, conversan por cualquier medio tecnológico que pueda existir en la actualidad.

–          Hola, la pasé bien. ¿Tú?

–          Hola…sí. Estuvo bien, pero no me gustaría volver a hacerlo.

–          ¿Cómo?

–          Sí, es que creo que soy asexual

JUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAT. Te sacaron la carta bajo la manga. El cuento chino. SI JUAN. Eres asexual. SURE.

La típica excusa que pone la gente cuando tiene bad sex. En la actualidad, comúnmente usada por las chicas all over the world. No te la creas. Si te dice que es asexual, tu desempeño en la cama fue más que paupérrimo, fue un desastre, una verguenza para la raza humana   y para todas las razas. Así que mamita/papito sigue practicando en el arte del sexo. Mira que dicen que la práctica hace al maestro.

El temido callejón oscuro

Cuando quieres a alguien y no te quieren de vuelta es, sin duda, bastante caquita, pero no olvidemos que hay cosas peores, como no poder tomar coca cola y no tener mar, por ejemplo.

La pregunta, mejor dicho “las” preguntas son: qué hacer, cómo olvidar, cómo dejar de querer, cómo sobrevivir, cómo respirar y sentirse vivo. La respuesta, no es tan difiícil, el punto está en: dejar las cosas ir. Cuándo sientes que quieres a una persona y este afecto no es correspondido de la misma manera, es mejor aceptarlo lo más pronto posible, lo peor que se puede hacer es “vivir en negación”.

Ayer conversaba con unos amigos y uno me dijo que le gustaba el mismo chico desde el 2010, sin embargo, solo se habían besado en una ocasión. Claramente, no existía posibilidad de formalizar su gusto, ni de llevarlo a otro ámbito, pero que de todas maneras, él no dejaba de hacer lo que coño quería hacer.

He ahí el kit del asunto: aunque te guste alguien hasta la médula espinal, nunca dejes de hacer tus cositas divertidas, no pierdas una ocasión de abordar a esa chica que luce simpática, no dejes de conversarle al chico bonito que viste en la fotocopiadora de tu universidad, ínvitale un trago a la chica de la barra y sé feliz con el buen sexo que te puede ofrecer tu sex friend.

La persona que te gusta, probablemente siempre te va a gustar o te guste por mucho tiempo, pero si el camino con ella luce como un callejón oscuro, mira a los lados. Nunca sabes lo que puedes encontrar.

Pasa de esto:

A esto: