6 tipos de chicos con los que jamás debes salir

6 tipos de chicos con los que jamas debes salir ruloza

No me responsabilizo por la estupidez de esta foto.

“Hay muchos peces en el mar” reza un dicho popular. Y es la tru de las trus. Pero como a veces eres medio bestia o ya…’desafortunada’, pescas justos aquellos pecesitos que, al comerlos solo te darán un sabor desagradable al paladar.

Aquí, una lista de 6 tipos de chicos (dudo que se puedan llamar “hombres”) con los que NEVER debes involucrarte sentimentalmente. I mean: NEVER.

1. El “too-good-to-be-true”: Veamos. Es un buen chico, es cierto. Excelente hijo, mejor amigo de todos, incondicional para las personas cercanas, sonrisa del millón, confiable, divertido, inteli…ah esperen. Me cansé de dar cumplidos. Sí, este chico es perfecto. Entonces ¿cuál es el maldito problema? ¡Que es perfecto! Y realmente, amiga, con lo desastrosa que eres y todos tus relationship issues y más mierdas que tienes en la cabeza, tu relación nunca podría funcionar con él.  ¿Por qué? Porque él sería tan perfecto que a ti te tocaría hacer todas las cagadas, lo que llevaría a que te sientas terrible y a conseguirte el infinito desprecio y desaprobación de todos sus amigos en común. Encima, te quedas #foreveralone y serían llamada #laSinAmigos. ¿Te das cuenta?

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Los 10 fails del amor

Porque siempre necesitas amigas que miren como la cagas.

Porque siempre necesitas amigas que miren como la cagas.

Cuando estás soltera, siempre hay alguien por ahí rondando el territorio (o sea, pulseando). Esos gilazos que te invitan al cine o a comer. También los amores pasados que vuelven de forma esporádica y casual. Pero como eres una flaca tan afortunada, cada situación amorosa en tu vida se convierte en un fuckin’ fail porque todo es tan irónico y jodidamente contradictorio. Aquí, algunos casos:

1) Le gustas al chico que no es tu tipo en lo absoluto: tiene ‘buenos sentimientos’ y toda esa mariconada. Te adora. Es del tipo que te va a recoger y te deja en tu casa. De los que se ponen en el lado derecho de la vereda para protegerte de las combis asesinas. De los que son considerados y te saben esperar. Pero oh wait…no te hace reír, no te soprende, ni siquiera intenta porque no sabe cómo. Le das una oportunidad. Se pone intenso. Huyes. Se siente usado. Se aleja. Estás triste. Sientes que te has portado mal, que lo quisiste querer, pero no supiste cómo porque tienes un carácter demasiado jodido y él te parece débil.

Se dejan de hablar. Te comienza a odiar. FAIL.

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¡Oops…! Me acosté con mi ex

Vince Vaughn y Jennifer Aniston en 'The Break-Up'

Vince Vaughn y Jennifer Aniston en ‘The Break-Up’

Existen dos clases de personas en este mundo: las que terminan con alguien y acto seguido proceden a eliminarlo de Facebook, Twitter, Instagram, Wasap, Line, y mil redes sociales más que te quitan horas y horas de productividad (bitch, please. Ya avanza esa maldita tesis); y las personas que, cuando terminan con alguien, siguen hablando con su ex porque lo consideran su “amigo” (sí, Juan).

Vamos a enfocarnos en la segunda clase de personas. Ellos terminan, pero a la semana siguiente de ‘haber dado todo por culminado’ (así como diste por culminado dejar de tragar pizza, claro, de esa forma precisamente) se ven. Pero claaaro, solo es una ‘salida de patas’ (¿parece que todos tenemos cara de cojudos en este mundo?) o sea fresh pues, si solo somos amigos, nos conocemos tan bien, nos queremos, puedo ir a su depa, y dormir un toque o vemos una película juntos, tal vez hagamos cucharita…AGUANTA. Oops! Creo que te acabas de tirar a tu ex. SÍ, ALUCINA. Felizmente solo eran PATAS. *SONIDO DE PLATILLOS*

Mientras pasa lo que pasa (no te voy a describir el acto sexual, compra tu película porno) no piensas en nada porque todo se siente tan familiar, tan sincronizado, tan bien…excepto que no. NO ESTÁ BIEN. ESTÁ MAL. ¿Por qué? PORQUE ES TU EX. Existen tres razones por las cuales tienes sexo con tu ex: Sigue leyendo

El chico intenso

Un día tus amigas te dicen para ir a tonear y tú sabes que eso solo puede significar una cosa: ponerte lo más puta sexy y atractiva que puedas. Entonces, bienvenidos putivestidos, putishorts, putipolos, puti todos y OBVIO, infaltables son: los putitacos.

Siguen el ritual básico de reunirse en la casa de una de ellas, llevar todas las prendas sexys posibles, que probablemente le podrían encajar mejor a una chibola de 11 años que a ti, pero, olvídate tú REGIA siempre.

Llegan a la disco, totalmente divinas, mostrando la pierna sexy, el cabello lacio, el make-up que encaja perfectamente con la ropa que llevas puesta, pero (sí, SIEMPRE hay un pero) todas tus amigas tienen flaco/gileo/agarre, menos tú y no importa si alguna no fue con ellos, lo tienen. Es entonces, cuando tomas un tequila, ves a un chico soltero que es amigo del novio, tomas otro tequila, de pronto tienes ganas de bailar con el chico soltero.

Tratas de caminar hacia la pista de baile lo más derecho que puedes sin tropezar por tus tacos NADA altos. De pronto los dos están: quiero sentir tu cuerpo juntito al mío porque mi alma ya lleva tiempo sintiendo frío *hums hums hums*. Regresan a sentarse, un pisco sour/chela/sex in the beach y entonces pasa lo que todo el mundo esperaba que pase: das el espectáculo de la vida y te chapas al tipo. Tus amigas, que ya conocen tus andadas de single lady, no se extrañan de la situación, muy por el contrario: son alcahuetas.

Como eres una chica tan fresh/relajada/independiente lo tomas de la forma más práctica: fue un agarre…Claro. Tú lo tomas así.

Llega el día laborable de la semana y el tipo (alucinando que los estereotipos son básicos y generales) te manda mensajitos a toda hora, además de su respectiva llamada si llegaste bien a tu casa, a pesar de que él te dejó en la puerta (créanme, esas cosas pasan). Tú, que has tenido una relación intensa durante 3 años, lo primero que harás al sentir tanto interés y asfixia es: HUIR.

Este el momento en el que la  mayoría de hombres del mundo dice: what the fuck?  Si bien es cierto, hay chicas a las que les gusta que estén pendientes de ellas a toda hora del día (infaltable el mensaje o llamada antes de irse a dormir y después de despertar), también hay ese grupo reducido de chicas a las cuales les gusta que las cosas vayan por su propio ritmo, que no las acosen todo el día con mensajes de “¿cómo te ha ido?” “¿qué has comido?” “¿de qué color son tus uñas?” Are you fucking kidding me?

Papacitos around the world, wake up. No todas jugamos con las mismas cartas y a veces ustedes pueden pecar de intensos, cuando nosotras lo único que queremos es estar fresh.

One, two, three – Parte II

1, 2, 3

Not only you and me

Got one eighty degrees        

And I’m caught in between

Llegaron al hotel, el primero que encontraron, no hay que hacerla larga. Pagaron, les dieron las llaves y el control de la tv que jamás sería prendida en toda la noche/madrugada (honestidad, ante todo).

Entraron al cuarto. Sí hay algo que puede ser incómodo, eso es: tres personas que quieren hacer un trío y no tienen ni la más puta idea de cómo empezarlo. Lalalalalala. Todos cantan y se hacen los cojudos.

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One, two, three – Parte I

Todo empezó con una reunión de amigos de universidad. Ninguno de los tres jamás imaginó que acabarían sobrios en la misma cama.

Hay gente en la vida con la cual “nunca se sabe” que “deja las cosas fluir” y fresh…y es así como terminan haciendo pendejada y media, que después (piensan) será un buen relato para los hijos.

Un buen fin de semana, unos patas deciden reunirse después de un tiempo sin verse. Eran un grupo de aproximadamente 6 personas. Unas chelas, un pisco, puchos (infaltables) comida chatarra (infaltable número 2) mucha risa y buen humor. Si bien no eran amigos de toda la vida, habían compartido momentos divertidos juntos, se hablaban por diversas redes sociales y todos estudiaban lo mismo. (Harta cosa en común).

Como las personas adultas y maduras que son comenzaron a jugar “botella borracha”.  Besito por aquí, besito por allá. “Dale una lamida en el cuello a Diego” “Ay no, qué vergüenza” “Ya, apúrate, tienes que bailarle súper sexy a Laura”. Porque eso es lo que hace la gente que tiene entre 21 y 26 años cuando se reúne: juegan a los besitos. Back in highschool.

Daniella, Alexandra y Mauricio eran los más relajados respecto a toda la situación de agarrar con gente que después iban a tener que ver en la universidad y con la que, compartían amigos en común. “Ya fue. Es un beso”. No se hacían paltas por nada, especialmente Daniella que, sin roche, decía que había incursionado en el mundo homosexual y que, efectivamente no le había ido nada mal.

Mauricio y Alexandra eran muy cercanos. Tenían la misma forma de pensar, a veces eran malas personas y les gustaba serlo. Sarcásticos y jodidos de mierda por naturaleza, practicaban el divertido oficio del “trolling”. Él advirtió todas las insinuaciones sexuales que Ale lanzaba a Daniella y desde ahí se formó un pacto: el chantaje de patas. Por él, ambas terminaron besándose más de una vez. Divertido observar, a veces.

La reunión terminó bien entrada la madrugada. Mauricio, Alexandra y Daniella despidieron a sus amigos. Caminaron hasta la Av. Arequipa. Se quedaron parados frente a una fila de taxis con una decisión que tomar.

–          Es tarde para ir a casa. ¿Qué tal si vamos a dormir a algún lado? – Mauricio miraba a Alexandra.

Risas everywhere.

–          Puede ser. No sé. ¿Tu qué dices?

–          Fresh ah.

–          Yo también fresh.

–          ¿Qué tal? – Mauri y Ale mirando a Daniella.

–          O sea, ¿yo tengo que decidir? – preguntó Daniella.

–          Sí.

–          Sí, porque ya pues, no sé. Tú dirás.

–          Yo digo que los veo bien positivos. – levantando una ceja. – Vamos.

Cruzaron la pista en dirección opuesta a Miraflores. No dijeron a dónde iban o qué iban a hacer, pero los tres lo sabían. Estaba en el ambiente. Era un acuerdo tácito, esos que se pactan en silencio, como leyéndose las mentes y las expresiones faciales: iban a tener un trío.

Now that you got it right 
Bring love and it’ll make it alright 
Bring love and we’ll take it tonite 

21 Facts

¿Qué coño significa cumplir 21 años?

  1. Poder consumir alcohol legalmente, en cualquier parte del mundo.
  2. Haberle comprado un regalo caro a tus viejos.
  3. Saber que estás muy joven para trabajar en algo que no te guste, pero muy viejo para no hacerlo.
  4. Cuidar cada sol que sale de tu bolsillo (porque por fin te cuesta).
  5. Emprender un proyecto.
  6. Saber que te vendrá un recibo mensual de algún servicio y saber que tú tendrás que pagarlo.
  7. Haberte largado de viaje con tus patas.
  8. Significa ahorrar para esos sueños en proceso de construcción.
  9. Haberte enamorado jodidamente, al menos una vez, y haber sufrido una decepción.
  10. Saber reponerte de las heridas de amores.
  11. Priorizar gastos y hacer cuentas.
  12. Entender que, es mejor dejar de encapricharse con algo que jamás funcionará
  13. Concientizar el hecho de que pronto terminarás la universidad y pensar qué coño harás el resto de tu vida.
  14. Conocer y valorar a esas personas qué siempre estarán ahí, no importa qué.
  15. Valorar a tus papás y pensar en pronto salir de tu casa.
  16. Haber cruzado la frontera. (cualquiera que esta fuera)
  17. No recordar porqué la noche anterior te gastaste tanta plata, solo que la pasaste muy de la puta madre.
  18. Que hayas tenido que procesar y superar la muerte de alguno de tus abuelos.
  19. Saber que solo te quedan 9 años para que empiece lo realmente serio.
  20. Haber cruzado la frontera de “teen” para siempre y empezar desde cero con el “one”
  21. Seguir intentando porque sabes que aún eres muy joven para todos esos pequeños obstáculos.

Sit me down
Shut me up
I’ll calm down
And I’ll get along with you 

Mi gran noche

Pasa en la vida que existe esa persona a la cual le tenemos muchas ganas. Nos podemos haber acostado con otros seres humanos, haber probado nuevas lenguas, sabores, sensaciones y diferentes tipos de clímax  y maneras de llegar al orgasmo. Pero siempre queda el recuerdo de aquella persona con la cual (y esto es lo más trágico) siempre quisiste, pero por cosas de los astros que escapan de tu control de simple mortal, no pudiste concretar la situación.

Entonces, un día te llama y te dice que vayas a su casa, que quizá  puedan pasar la noche. Y en tu cabeza comienza a sonar esa canción ridícula y precisa de Raphael “Qué pasará, qué misterio habrá, puede ser mi gran noche lai lai lai lai”. Es la oportunidad que has estado esperando durante tanto tiempo, solo tienes un pensamiento: No la cagues.

Llegas a la casa de la persona en cuestión y cómo eres tan lorna y quieres hacerlo todo bien, compras donuts para que coman felices antes de lo esperado con tanto anhelo. De pronto, deciden que el vino combina perfectamente con las bolitas circulares llenas de azúcar. Entonces, sientes que todo comienza a fluir. Sí, todo. If you know what I mean.

El vino, el azúcar, los labios, la cama, la ropa que falta, los roces, la piel. Sientes un toque de nervios, pero nada que no puedas controlar. Todo te está estimulando, dejas que tomen la guía porque así es mejor, a veces. Lengua, besos. Orgasmo. Sí.

Pasan la noche, aparentemente todo bien. Estás feliz. Por fin: YOU DID IT. Vas a tu estúpida práctica de la universidad que no puedes perder ni por quedarte durmiendo un poco más en la cama dónde pasó everything last night.

A continuación, conversan por cualquier medio tecnológico que pueda existir en la actualidad.

–          Hola, la pasé bien. ¿Tú?

–          Hola…sí. Estuvo bien, pero no me gustaría volver a hacerlo.

–          ¿Cómo?

–          Sí, es que creo que soy asexual

JUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAT. Te sacaron la carta bajo la manga. El cuento chino. SI JUAN. Eres asexual. SURE.

La típica excusa que pone la gente cuando tiene bad sex. En la actualidad, comúnmente usada por las chicas all over the world. No te la creas. Si te dice que es asexual, tu desempeño en la cama fue más que paupérrimo, fue un desastre, una verguenza para la raza humana   y para todas las razas. Así que mamita/papito sigue practicando en el arte del sexo. Mira que dicen que la práctica hace al maestro.

Sex with friends

Creo que a todos nos ha pasado que hemos tenido ese amigo al que alguna vez, entusiasmados y animados por el alcohol, nos hemos agarrado/manoseado/tirado y al día siguiente todo ha sido de lo más normal, no ha sucedido nada grave. “Cosas que pasan” y fin.

Pasa algún tiempo, siguen siendo tan amigos y confidentes como lo fueron desde antes de aquellos sucesos y aparentemente todo va bien…

Excepto que no.

Como en el amor y como en todo, aparentemente; siempre hay uno que quiere más que el otro. En este caso, uno de los dos amigos quiere que se vuelva a repetir. ¿Por qué? Por arrechura, porque le gustaron el tamaño y forma de tus senos, porque le ponen tus caderas, porque le pareció delicioso ser tu amigo y probarte en su boca, etc.

Lo que sucede a continuación es que tu amigo en cada conversación que tienen, te hace comentarios aludiendo a la noche en la que casi casi o casi todo. Y tú te ríes, claro, le dices que pasó, pero que ya fue, y que te alegras de que sigan siendo patas.

Todo bien.

Hasta que un día, se te ocurre la maravillosa idea de salir con tu amigo y con la persona que te ha gustado más o menos toda tu adolescencia y por la cual sientes gran estima y jamás quisieras que te vea en una situación incómoda o decepcionante, y aunque, la mayor parte del tiempo te importe un carajo la gente, te importa esta persona y te preocupas por quedar bien.

Y no quedas nada bien.

Tu amigo siendo todo el buen amigo que se puede ser de alguien, arranca la arrechura con todo y tú caes. Entonces hay alcohol, un cuarto, una cama, faltan prendas en el cuerpo, una persona se vuelve voyeurista, no entiendes nada.

Todo mal.

Cuando te levantas, después de haber vomitado hasta la manzanilla que te tomaste para calmar tu estómago (y es el vómito más rico de tu vida porque sabe a manzanilla) te das cuenta que la cagaste con esa persona, que sin duda,  te seguirá queriendo, pero que el concepto que tenía de ti, se pudo haber ido mucho al carajo.

Pero te divertiste. Fue un momento que no olvidarás. Así que fresh.

Stop to pretend, stop pretending
It seems this game is simply neverending

Las desentendidas

Siempre existe ese grupo indiscriminado de chicas que se hacen las desentendidas (por no decir otra palabra). Saben que le gustan a alguien y se vuelven coquetas, mandan indirectas, dan miraditas divertidas, piden explicaciones, se engríen, y cuando se dan cuenta que la persona en cuestión está teniendo cada vez más cara de papagayo lorna y empieza a expresar todo el floripondio de amor incondicional que sienten, la reacción de estas chicas es “pero, ¿yo que hice ah? Si yo no le dije nada, no entiendo porqué se pone tan intenso”. Mamacita, please.

Es bien conocido que las mujeres tenemos el arte de la manipulación incrustado en nuestro ser, es algo innato que aflora por nuestros poros. Está bien usarlo y divertirnos un poco con las pequeñas maldades, lo malo es cuándo nos hacemos la cojudas y no queremos admitir nuestras pequeñas artimañas.

Entonces, la cuestión es: reconocer a una desentendida y si te gusta; jugar su juego. Ella es fresh y no se explica por qué razón de los cielos redentores tu le dices cosas de amor que PARA NADA van al caso, no se las digas: no lo hagas, no caigas. 

Cede cuando haya que ceder (lo más recomendable que solo en ocasiones dónde haya sexo inlcuido) y después, entiende que por más indirectas y miraditas que ella te mande: NUNCA VA A PASAR.  

¿Por qué? Porque existe la divina cualidad de hacerse la “yo no fui” y la usarán todo el tiempo y porque mucho mejor es una persona que asume sus maldades y las reconoce.

Sinceridad, sir.

¿Sabes que me gusta de ti?
Me gusta la forma en 
Que se arruga tu nariz
Cuando me mientes y me dices que si 
Me quieres y luego vas con otros 
Oh, baby.