El chico intenso

Un día tus amigas te dicen para ir a tonear y tú sabes que eso solo puede significar una cosa: ponerte lo más puta sexy y atractiva que puedas. Entonces, bienvenidos putivestidos, putishorts, putipolos, puti todos y OBVIO, infaltables son: los putitacos.

Siguen el ritual básico de reunirse en la casa de una de ellas, llevar todas las prendas sexys posibles, que probablemente le podrían encajar mejor a una chibola de 11 años que a ti, pero, olvídate tú REGIA siempre.

Llegan a la disco, totalmente divinas, mostrando la pierna sexy, el cabello lacio, el make-up que encaja perfectamente con la ropa que llevas puesta, pero (sí, SIEMPRE hay un pero) todas tus amigas tienen flaco/gileo/agarre, menos tú y no importa si alguna no fue con ellos, lo tienen. Es entonces, cuando tomas un tequila, ves a un chico soltero que es amigo del novio, tomas otro tequila, de pronto tienes ganas de bailar con el chico soltero.

Tratas de caminar hacia la pista de baile lo más derecho que puedes sin tropezar por tus tacos NADA altos. De pronto los dos están: quiero sentir tu cuerpo juntito al mío porque mi alma ya lleva tiempo sintiendo frío *hums hums hums*. Regresan a sentarse, un pisco sour/chela/sex in the beach y entonces pasa lo que todo el mundo esperaba que pase: das el espectáculo de la vida y te chapas al tipo. Tus amigas, que ya conocen tus andadas de single lady, no se extrañan de la situación, muy por el contrario: son alcahuetas.

Como eres una chica tan fresh/relajada/independiente lo tomas de la forma más práctica: fue un agarre…Claro. Tú lo tomas así.

Llega el día laborable de la semana y el tipo (alucinando que los estereotipos son básicos y generales) te manda mensajitos a toda hora, además de su respectiva llamada si llegaste bien a tu casa, a pesar de que él te dejó en la puerta (créanme, esas cosas pasan). Tú, que has tenido una relación intensa durante 3 años, lo primero que harás al sentir tanto interés y asfixia es: HUIR.

Este el momento en el que la  mayoría de hombres del mundo dice: what the fuck?  Si bien es cierto, hay chicas a las que les gusta que estén pendientes de ellas a toda hora del día (infaltable el mensaje o llamada antes de irse a dormir y después de despertar), también hay ese grupo reducido de chicas a las cuales les gusta que las cosas vayan por su propio ritmo, que no las acosen todo el día con mensajes de “¿cómo te ha ido?” “¿qué has comido?” “¿de qué color son tus uñas?” Are you fucking kidding me?

Papacitos around the world, wake up. No todas jugamos con las mismas cartas y a veces ustedes pueden pecar de intensos, cuando nosotras lo único que queremos es estar fresh.

One, two, three – Parte II

1, 2, 3

Not only you and me

Got one eighty degrees        

And I’m caught in between

Llegaron al hotel, el primero que encontraron, no hay que hacerla larga. Pagaron, les dieron las llaves y el control de la tv que jamás sería prendida en toda la noche/madrugada (honestidad, ante todo).

Entraron al cuarto. Sí hay algo que puede ser incómodo, eso es: tres personas que quieren hacer un trío y no tienen ni la más puta idea de cómo empezarlo. Lalalalalala. Todos cantan y se hacen los cojudos.

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One, two, three – Parte I

Todo empezó con una reunión de amigos de universidad. Ninguno de los tres jamás imaginó que acabarían sobrios en la misma cama.

Hay gente en la vida con la cual “nunca se sabe” que “deja las cosas fluir” y fresh…y es así como terminan haciendo pendejada y media, que después (piensan) será un buen relato para los hijos.

Un buen fin de semana, unos patas deciden reunirse después de un tiempo sin verse. Eran un grupo de aproximadamente 6 personas. Unas chelas, un pisco, puchos (infaltables) comida chatarra (infaltable número 2) mucha risa y buen humor. Si bien no eran amigos de toda la vida, habían compartido momentos divertidos juntos, se hablaban por diversas redes sociales y todos estudiaban lo mismo. (Harta cosa en común).

Como las personas adultas y maduras que son comenzaron a jugar “botella borracha”.  Besito por aquí, besito por allá. “Dale una lamida en el cuello a Diego” “Ay no, qué vergüenza” “Ya, apúrate, tienes que bailarle súper sexy a Laura”. Porque eso es lo que hace la gente que tiene entre 21 y 26 años cuando se reúne: juegan a los besitos. Back in highschool.

Daniella, Alexandra y Mauricio eran los más relajados respecto a toda la situación de agarrar con gente que después iban a tener que ver en la universidad y con la que, compartían amigos en común. “Ya fue. Es un beso”. No se hacían paltas por nada, especialmente Daniella que, sin roche, decía que había incursionado en el mundo homosexual y que, efectivamente no le había ido nada mal.

Mauricio y Alexandra eran muy cercanos. Tenían la misma forma de pensar, a veces eran malas personas y les gustaba serlo. Sarcásticos y jodidos de mierda por naturaleza, practicaban el divertido oficio del “trolling”. Él advirtió todas las insinuaciones sexuales que Ale lanzaba a Daniella y desde ahí se formó un pacto: el chantaje de patas. Por él, ambas terminaron besándose más de una vez. Divertido observar, a veces.

La reunión terminó bien entrada la madrugada. Mauricio, Alexandra y Daniella despidieron a sus amigos. Caminaron hasta la Av. Arequipa. Se quedaron parados frente a una fila de taxis con una decisión que tomar.

–          Es tarde para ir a casa. ¿Qué tal si vamos a dormir a algún lado? – Mauricio miraba a Alexandra.

Risas everywhere.

–          Puede ser. No sé. ¿Tu qué dices?

–          Fresh ah.

–          Yo también fresh.

–          ¿Qué tal? – Mauri y Ale mirando a Daniella.

–          O sea, ¿yo tengo que decidir? – preguntó Daniella.

–          Sí.

–          Sí, porque ya pues, no sé. Tú dirás.

–          Yo digo que los veo bien positivos. – levantando una ceja. – Vamos.

Cruzaron la pista en dirección opuesta a Miraflores. No dijeron a dónde iban o qué iban a hacer, pero los tres lo sabían. Estaba en el ambiente. Era un acuerdo tácito, esos que se pactan en silencio, como leyéndose las mentes y las expresiones faciales: iban a tener un trío.

Now that you got it right 
Bring love and it’ll make it alright 
Bring love and we’ll take it tonite 

Mistura 2012: para ir rodando everywhere.

Estoy en clase de radio, esperando que los organizados de mi grupo (sí, claro) empiecen el programa tan bien estructurado (¿dónde están las cuñas?); mientras tanto, ocupaba mí tiempo en algo altamente productivo: ver mi smartphone. De pronto, Ximena entra al estudio y me dice: “Me regalaron entradas para MISTURA. ¡¿VAMOS?!”. Quién, cómo, cuándo, dónde coño. Ni idea. “YA. VAMOS” – contesto, entusiasmada.

Son las 8:00 p.m. Mistura cierra a las 10 p.m. Yo me prometí bajar de peso y dejar de comer en las noches. Me prometí ir al gimnasio, pero también me prometí no tener sexo en la primera cita, así que, todas las promesas se pueden romper.

Terminamos nuestro programa. La palabra “pésimo” queda chico para describir lo catastrófico que fue. Bajamos las escaleras. Ximena se pelea con una chica porque el reportaje no salió. “Bla bla bla” es lo único que escucho. ¡VÁMONOS YA QUE EL HAMBRE NO ESPERA!

El taxista nos felicita por ser tan jóvenes, guapas y exitosas. Baby please, tell me something new. Entramos a Mistura. “A ver, señoritas guapas, sus entradas”. Las hormonas revolotean con la comida o qué sucede aquí. “Qué grande es esta vaina” – pienso. “¡¿DÓNDE ESTA EL CHANCHO AL CILINDRO?! “ – dice Ximena. Joder. La gordura se aproxima y nosotras la recibimos con bombos y platillos.

Abrimos un mapa ENORME, el cual no entendemos porque ahora solo sabemos usar GPS. Bitches, please. Caminamos un poco viendo que de rico y grasoso delicioso había alrededor. ¡Benita RESTAURANTE! De no sé qué parte del Perú es, pero venden chicharrón y es lo único que importa.

–          Porción de Chicharrón con su respectiva canchita y salsa de cebolla = S/.15

Tengo sed. Maldita sea. Coke now.

–          Una coca – cola + inka cola = S/. 5

Nos sentamos a tragar, devorar, embutir comer en una banca. “Qué vamos a comer después”. Vamos por el segundo chicharrón. “No sé, me cago de hambre”. La cancha es escurre de nuestros tenedores. “Puede ser pollo a la brasa”. La salsa estaba deliciosa. “Puta, qué cerdas somos”. No quedó nada del chicharrón.

Nos queda S/. 5 en nuestra divertida tarjeta Mistura, pero todo bien porque aceptan tarjetas de crédito. “Maldita sea. Me estoy quedando misia”

Recorremos los puestos y de repente lo vemos. Fue hambre a primera vista:

–          Porción de Cecina con Tacacho = S/. 12

Pasamos un puesto y…wait. No. Encontré al amor de mi vida. El bar Mayta:

–          Dos chilcanos de mango featuring maracuyá = S/.24

Fuck. Me siento realmente llena. Pero debo hacer mi máximo esfuerzo porque aún nos queda S/.5 en la tarjeta y la ley es: gastarlos o gastarlos. “Vamos por La Ruta del Pan. Encontraremos algo a ese precio” Rodamos por el camino buscando el pan. Hay unos tipos zampados. Brother, ve a tu casa. Gente que sale de la oficina. Familias enteras. Chicos con bolsas como para comer todo un mes.

Allí está:

–          Bolsa de pan, cualquiera que sea el tipo = S/. 5

Cuenta total = S/. 61 *sonido de caja registradora*

Sal de Andrews, anyone?

¡Qué rico se come en el Perú!

Perú vs Argentina: ¿por qué no invitaron a Messi?

¿Pagar por ver un partido de la selección? Quizá no tan atractivo.

¿Ver al mejor del mundo? _________________________

El mismo día del partido Perú vs. Argentina, consigo una entrada para la zona SUR a S/. 90. Voy a la universidad a recogerla. Le digo a Ximena para ir. Se empila al instante y compra otra al mismo pata feo que nos trata HORRIBLE (y para las chicas bonitas, esa es una ofensa del más alto calibre) y que probablemente nunca va a conseguir flaca porque se pasa la vida participando en concursos de TAMPICO (así consiguió sus entradas para occidente, por eso nos estaba vendiendo las de zona SUR).

Todo está casi listo. Mi papá y sus amigos nos estaban esperando en el estadio, guardándonos sitio. Solo pienso que por fin voy a ver a mi chato adorado: Messi.  (Sí, me importaban dos carajos la selección, la verdad)

Teníamos que entregar un trabajo y una prueba en clase de Marketing. A penas salimos del salón: corrimos a la puerta de la facultad – chapamos un taxi – bajamos en la estación del metropolitano – corrimos por la B – nos aplastamos en el bus – calculamos cuanta plata teníamos – salimos de la estación – nos compramos dos polos de Perú a S/. 12 cada uno (comenzaba a aflorar el patriotismo) – nos codeamos con la gente “avanza avanza, mamita” – corrimos hasta la entrada – nos toquetearon para ver si traíamos drogas, instrumentos metálicos “a ver, el arete…ya pasa”

Sí, somos dos chicas en botas, y jeans pegados corriendo por un partido de fútbol. Estereotipos, anyone?

Comienza el partido

“NO ESTÁ PAOLOOOO, MI BEBÉ” – se queja Ximena.  “AHÍ ESTÁ MESSI. SE JODIÓ TODO” – digo yo. Perú comienza dominando el partido (ALUCINEN), al poco tiempo, a alguien le meten FOUL (carajo, no veo nada, soy corta de vista) ¿QUÉ? ¿PENAL? ¡PENAL CARAJO! ¡PENAL! El gordo que está delante de mí, casi se atora con su pan con chorizo.

La hinchada no deja de alentar “Vamos, PERUANOS, que tenemos que ganar, que la hinchada no te deja de alentar” Ola por aquí, ola por allá. Va a patear Pizarro. “¡VAMOS, PIZARRO, CARAJO” ¡VAMOS CONCHESUMADRE!” (Alucinante todas las lisuras que se escuchan en el estadio) Pizarro patea…Romero se la tapa.

Puteadas everywhere

“PIZARRO HIJO DE PUTA” escucho. “Eres 40 veces huevón” – “divertido insulto”, pienso. El gordo comienza a gritar con tanta furia incontenida que casi bota por las gradas al señor que vendía sus paquetes de papas Lays en una caja de Leche Gloria. A todo el mundo ya le estaban dando ganas de quitarse la camiseta y largarse a su casa, de una buena vez. ¿Cómo te vas a perder la oportunidad de un PENAL con ARGENTINA? NO – HAY- FORMA.

Recuperando los ánimos

Perú no nos decepciona por completo, estaban defendiendo bien. Advíncula quitaba el balón, Farfán centraba y armaba jugadas. Desde mi lugar, podía ver claramente cómo el número 17 (Lobatón) marcaba a Messi todo el tiempo (quién lucía unos llamativos chimpunes naranjas). Messi la tocaba y tres se le venían encima “ESO CARAJO, QUÍTENLE, QUÍTENLE” Pobre mi chato, con su camiseta del Barza se ve más lindo que con la de Argentina.

¡GOL CARAJO! ¡GOL!

Cobran un tiro libre por cualquier falta que pueda existir en el fútbol. Ximena y yo nos arreglamos nuestro sticker de corazón rojiblanco que teníamos en el cachete. Saca Farfán. Le da pase lateral para Cruzado. La multitud se levanta. Cruzado centra para el negrito Advíncula. La multitud se jala de los pelos. Advíncula la pone en el área chica. La multitud se hace la pichi. Se confunden los jugadores. La multitud tiene un grito contenido. Zambrano va con el poder de todos los dioses del Olimpo, entre dos centrales argentinos y GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL  GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL. Mil gargantas explotan. La multitud se ama, quieren besarse, quererse por siempre y borrar de la historia esa frase “el enemigo de un peruano es otro peruano”. “La felicidad existe en un gol”, pienso.

“Poropopó poropopó el que no salta es un argentino maricón”

Con más entusiasmo que nunca, la gente comienza a entonar más barras. Perú le estaba ganando a Argentina. Eso es cosa seria. Digno de orgullo y celebraciones múltiples. De pronto, F. Fernandez le manda un pelotazo a Lavezzi. Que se la quite, por favor, que se la quite. Yotún no la sabe hacer y Lavezzi le gana la posición y le da pase a Higuaín. No no no no no no. Gol de Argentina. Ya nadie salta. Todos son maricones.

Hubiera sido…

Llega el punto en el que todos comienza a maldecir a Pizarro desde el fondo de sus entrañas.”Maldita sea, estaríamos 2 a 1 si no fuera por la madre de Pizarro” Entonces, no queda otra que cantar la típica estrofa repetitiva hasta que se acabe la botella de aceite “¡SÍ SE PUEDE! ¡SÍ SE PUEDE!”. Argentina se carga las pilas, controla más, pero Perú no se ha tirado al abandono. Defiende. Se tiene que borrar el peso de haber fallado un penal. A recuperarse y empezar de nuevo.

Pitazo de medio tiempo

Me siento un rato. Pienso que tal vez, tenemos una opción de ganarle a Argentina, que debemos seguir alentando y que me arrepiento de haber tirado mi globo Coca Cola, lo hubiera tenido de recuerdo. “Pucha, si podemos ganar. Tiene que jugar Paolo” – me dice Ximena realmente preocupada. “Ojalá que lo pongan. Muero por verlo” – respondo empáticamente.

Sale la selección argentina. Todo el mundo los pifea hasta morir. Sale la selección peruana. Todo el mundo grita y los adora.

Intentar

Perú trata y trata y trata, pero no consigue. A Farfán se le chispotea una pelota en medio de sus pies y no dispara. A Pizarro le queda chica (un poco grande el tipo) una pelota para la altura de su cabeza. “¡CARAJO, PIZARRO!” Sé futbolista, dijeron; te amarán, dijeron. Argentina queda reducida a lo que era antes de Maradonna (nadie recuerda qué pasó antes). ¡¿Por qué no venía el gol?! ¡VAMOS, MUCHACHOS! y mil frases trilladas más.

El guerrero desenlace

“PAOLO, PAOLO, PAOLO” la gente comienza a alentar. Mi cuerpo tiene escalofríos. La selección no me está desilusionando. Tengo nervios de perder, y nervios de ganar. Por un lado, quiero que ya acabe el maldito partido para quedarnos con un empate ante un equipo con el que, la mayoría esperaba perder por goleada y por otro lado, quiero seguir viendo lo lindo que jugaba la selección. Faltaba Paolo con la “P” de Perú. Guerrero corre desde la zona de calentamiento, la cual se encuentra detrás de la potería de la zona sur, para colocarse en la línea lateral de la cancha.

La multitud se llena de furor. Meten a Paolo, sacaron a sabe Zeus quién. Faltan cuatro minutos. Hay un tiro de esquina. Paolo la toca…con la mano. No, no es gol.

Di María sale del campo con tarjeta amarilla por hacer perder tiempo. Sabella no puede más con la entrada de Paolo, con otro tiro libre. QUE YA SE ACABE EL MALDITO PARTIDO. El tipo está parado en la raya del campo. Parece que, en lugar de estar jugando fútbol, Argentina juega mata-gente. La idea era tocar el balón, guys, no esquivarlo.

Perú se va con más juego limpio, con más gracia y más entretenimiento. Con intentar. Con un empate ante un equipo que tiene como capitán al mejor jugador del mundo…ESPEREN. ¿QUIÉN? Ah, ya recordé que yo fui a ver el partido por Messi, pero resulta que jamás apareció.

PITAZO FINAL

Tabla de posiciones:

21 Facts

¿Qué coño significa cumplir 21 años?

  1. Poder consumir alcohol legalmente, en cualquier parte del mundo.
  2. Haberle comprado un regalo caro a tus viejos.
  3. Saber que estás muy joven para trabajar en algo que no te guste, pero muy viejo para no hacerlo.
  4. Cuidar cada sol que sale de tu bolsillo (porque por fin te cuesta).
  5. Emprender un proyecto.
  6. Saber que te vendrá un recibo mensual de algún servicio y saber que tú tendrás que pagarlo.
  7. Haberte largado de viaje con tus patas.
  8. Significa ahorrar para esos sueños en proceso de construcción.
  9. Haberte enamorado jodidamente, al menos una vez, y haber sufrido una decepción.
  10. Saber reponerte de las heridas de amores.
  11. Priorizar gastos y hacer cuentas.
  12. Entender que, es mejor dejar de encapricharse con algo que jamás funcionará
  13. Concientizar el hecho de que pronto terminarás la universidad y pensar qué coño harás el resto de tu vida.
  14. Conocer y valorar a esas personas qué siempre estarán ahí, no importa qué.
  15. Valorar a tus papás y pensar en pronto salir de tu casa.
  16. Haber cruzado la frontera. (cualquiera que esta fuera)
  17. No recordar porqué la noche anterior te gastaste tanta plata, solo que la pasaste muy de la puta madre.
  18. Que hayas tenido que procesar y superar la muerte de alguno de tus abuelos.
  19. Saber que solo te quedan 9 años para que empiece lo realmente serio.
  20. Haber cruzado la frontera de “teen” para siempre y empezar desde cero con el “one”
  21. Seguir intentando porque sabes que aún eres muy joven para todos esos pequeños obstáculos.

Sit me down
Shut me up
I’ll calm down
And I’ll get along with you 

Mi gran noche

Pasa en la vida que existe esa persona a la cual le tenemos muchas ganas. Nos podemos haber acostado con otros seres humanos, haber probado nuevas lenguas, sabores, sensaciones y diferentes tipos de clímax  y maneras de llegar al orgasmo. Pero siempre queda el recuerdo de aquella persona con la cual (y esto es lo más trágico) siempre quisiste, pero por cosas de los astros que escapan de tu control de simple mortal, no pudiste concretar la situación.

Entonces, un día te llama y te dice que vayas a su casa, que quizá  puedan pasar la noche. Y en tu cabeza comienza a sonar esa canción ridícula y precisa de Raphael “Qué pasará, qué misterio habrá, puede ser mi gran noche lai lai lai lai”. Es la oportunidad que has estado esperando durante tanto tiempo, solo tienes un pensamiento: No la cagues.

Llegas a la casa de la persona en cuestión y cómo eres tan lorna y quieres hacerlo todo bien, compras donuts para que coman felices antes de lo esperado con tanto anhelo. De pronto, deciden que el vino combina perfectamente con las bolitas circulares llenas de azúcar. Entonces, sientes que todo comienza a fluir. Sí, todo. If you know what I mean.

El vino, el azúcar, los labios, la cama, la ropa que falta, los roces, la piel. Sientes un toque de nervios, pero nada que no puedas controlar. Todo te está estimulando, dejas que tomen la guía porque así es mejor, a veces. Lengua, besos. Orgasmo. Sí.

Pasan la noche, aparentemente todo bien. Estás feliz. Por fin: YOU DID IT. Vas a tu estúpida práctica de la universidad que no puedes perder ni por quedarte durmiendo un poco más en la cama dónde pasó everything last night.

A continuación, conversan por cualquier medio tecnológico que pueda existir en la actualidad.

–          Hola, la pasé bien. ¿Tú?

–          Hola…sí. Estuvo bien, pero no me gustaría volver a hacerlo.

–          ¿Cómo?

–          Sí, es que creo que soy asexual

JUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAT. Te sacaron la carta bajo la manga. El cuento chino. SI JUAN. Eres asexual. SURE.

La típica excusa que pone la gente cuando tiene bad sex. En la actualidad, comúnmente usada por las chicas all over the world. No te la creas. Si te dice que es asexual, tu desempeño en la cama fue más que paupérrimo, fue un desastre, una verguenza para la raza humana   y para todas las razas. Así que mamita/papito sigue practicando en el arte del sexo. Mira que dicen que la práctica hace al maestro.